
Antes de comenzar a hablar sobre uno de los bluseros más respetados y admirados de todos los tiempos, debo decir brevemente para quienes desconocen este género, que el Blues es un estilo musical que nació hace aproximadamente 100 años, de origen afromericano llevado por los esclavos africanos al sur de Estados Unidos, especialmente al delta del río Mississippi. Después de 50 años tuvo un hijo, al que llamó Rock and Roll.
Los primeros blues, con frecuencia, tomaban la forma de una narración la cual solía transmitir mediante la voz del cantante sus penas personales en un mundo de cruda realidad. En este contexto nace Robert Johnson el 8 de mayo de 1911 en Mississippi, Estados Unidos. Si estuviera vivo este jueves cumpliría 97 años.
Johnson es considerado como el "El Abuelo del Rock-and-Roll", su locución, la originalidad de sus canciones y su estilo de tocar la guitarra ha influido a una gran gama de músicos incluyendo a John Fogerty, Bob Dylan, Johnny Winter, Jimi Hendrix, The Yardbirds, Led Zeppelin, The Allman Brothers Band, The Rolling Stones, Paul Butterfield, The White Stripes, The Black Keys, The Band, Neil Young, Warren Zevon, Jeff Beck, y Eric Clapton, quien lo llama "El más importante músico de Blues que haya vivido". Ocupó el 5º puesto en la lista de "Los 100 más grandes guitarristas de todos los tiempos" de la revista Rolling Stone. Fue incluido en el Salón de la Fama del Rock and Roll en 1986 en la categoría de "Early Influence".
Cuenta una conocida leyenda que Robert Johnson vendió su alma al diablo en el cruce de la autopista 61 con la 49 en Clarksdale (Mississippi), a cambio de interpretar el blues mejor que nadie.
Su Legado
Puede considerarse a Robert Johnson, junto a Blind Willie Johnson, como el gran maestro de la guitarra slide. En sus letras se pueden encontrar tres marcadas constantes: lo efímero de las relaciones humanas, el vagabundeo incesante y los terrores irracionales.
En sus canciones emerge un universo personal de expresión y creatividad, no la mera reiteración de clichés tradicionales. Su inimitable estilo vocal, lleno de escalofriantes falsetes, su generoso sentido de la libertad interpretativa han hecho de él una isla aparte en la historia del blues.
A través de Muddy Waters y los intérpretes británicos de blues de los años sesenta (John Mayall, Eric Clapton, Peter Green, Rolling Stones, etc.) su influencia es notabilísima en el rock. La explícita Lemon song de los Led Zeppelin no es más que una recreación plagiaría de una de las estrofas de "Me and the devil blues". Eric Clapton ha dedicado recientemente un álbum entero (Me and Mr. Johnson) (el Sr. Johnson y yo) a versionar el repertorio de Robert Johnson.
Se puede decir que Robert Johnson es un viejo crack de la música popular y su legado debería ser mucho más difundido sobre todo a las nuevas generaciones amantes del Rock y los amantes de la buena música en general. Feliz Cumpleaños Maestro!!